
Primer amor
Mi primer amor: a base de una mentira

EL
Dicen que el primer amor no se olvida.
Pero… ¿qué pasa con esos amores que se construyen sobre una mentira?
Su llegada a mi vida fue inesperada. No lo buscaba, mucho menos lo imaginé. Como tampoco vi venir lo que pasaría después.
¿Era posible enamorarse de una pantalla?
¿Podía uno enamorarse de alguien a quien nunca vio, ni tocó?
¿De alguien de quien no sentí ni una sola caricia… pero por quien sentía algo que no sabía cómo nombrar?
Lo único que tenía suyo eran palabras bonitas. Era tan perfecto para mí que parecía mentira.
Era difícil creer que alguien con tanta sabiduría, con una personalidad tan imponente y segura de sí mismo, pudiera ser real.
Lo que empezó como una amistad se fue volviendo algo más profundo. Una relación con mucha distancia de por medio, con agua de por medio, con personas alrededor que jamás podrían entender lo que nos unía.
Entonces, un día, pude ponerle rostro a esa voz.
Ahí fue cuando sentí lo inexplicable. ¿Eso era amor? ¿Eso era estar enamorada?
Nunca lo había sentido antes.
Pero sí… había una mentira. Una mentira pequeña, al principio, pero que con el tiempo me costaría ese amor. A pesar de todo, seguimos hablando, cada día me enamoraba más.
Había un detalle: yo no era quien él creía.
No tenía la madurez que él imaginaba, no estaba a la altura de lo que él pensaba que era yo.
Y eso… él no lo sabía.
Viví sosteniendo esa mentira durante mucho tiempo, sin entender el daño que eso podía causarme.
Sin imaginar las lecciones que me dejaría. Después de meses, llegó el día en el que por fin íbamos a vernos.
Él viajó desde muy lejos, solo para conocerme.
Y yo… yo sentía una mezcla de emoción y miedo tan profundo que no supe manejarlo.Lo que se suponía iba a ser la cita de mis sueños, el encuentro con el amor de mi vida… no pasó.
No fui.
No tuve el valor de presentarme.
Y mucho menos de darle una explicación por haberlo dejado esperando.
Me llamó. Intentó contactarme.
Pero yo estaba atrapada en algo que ya no podía controlar. Lo que comenzó como una mentira de dos meses se convirtió en una historia que me arropó por completo.
Tuve la oportunidad de decirle la verdad, más de una vez.
Pero me detuve.
No solo por miedo… sino por proteger a la única amiga que tenía entonces, que estaba en una situación similar, y me pidió que no lo hiciera.
Hoy han pasado cinco años desde aquel primer amor..
Nunca más supe de él. Puedo decir que soy feliz. Estoy en una relación estable, con un hombre que me ama, que me cuida, que me respeta.
Pero a veces…
A veces no puedo evitar pensar en aquel día.
En qué habría pasado si hubiera tenido el valor de ir a esa primera cita.
En cómo sería mi presente hoy si no hubiera mentido.
Y aunque nunca lo sepa, a veces lo sueño.
Y me pregunto si él también me sueña.
O si me odia.
O si, quizás, también guarda este amor sin cierre… como un capítulo inconcluso de su historia.
💌
Hay historias que duelen y sanan al mismo tiempo. Esta es una de ellas. Una de nuestras lectoras decidió abrir su corazón y compartir un capítulo que nunca logró cerrar del todo.
Un primer amor vivido a través de una pantalla, marcado por una mentira… pero también por sentimientos reales, confusos, intensos y sinceros. Gracias por confiar. Gracias por compartirte.
Aquí estamos. Siempre.

